domingo, 18 de diciembre de 2016

Masonería esencial parte 2

1717 significa la concreción de una idea y la manifestación de un propósito, todo ello dentro de un sistema simbólico. Es más, supone en mi opinión, la refundación de la masonería, que abandona definitivamente lo operativo y todo lo que esa operatividad arrastra, una visión del mundo y del ser humano  confesional, para buscar en el simbolismo del oficio un modelo arquetipo de moral universalista.
1717 es ruptura intencionada a puertas de una sociedad que intuye que tiene a su alcance un nuevo paradigma.


¿Pero qué motivó a crear esa primera Obediencia masónica?
Nadie constituye una sociedad sin que exista una finalidad para la misma, todo se hace para sirva para algo.
Se constituyen sociedades de afectados por una enfermedad, para ayudar a quienes la padecen a obtener información y apoyo mutuo, recaudar dinero para investigación etc.
Se constituyen sindicatos para defender los intereses de colectivos de trabajadores.
Se podrían poner más ejemplos pero ya la idea está clara, entonces podemos preguntarnos. ¿Para qué se creó la masonería moderna?
Sabemos que la masonería está de algún modo ligada a un oficio y a unos masones que lo eran por aceptación de los obreros que formaban parte de esas cofradías de constructores, y podemos intuir que esos masones aceptados, llegó un momento en el que decidieron dar el salto y crear algo nuevo, utilizando como los elementos propios del oficio.
Soy partidario de pensar, que los aceptados se fueron independizando y alejándose de los gremios tradicionales, pero dándole un sentido diferente al oficio, y que ese fue el inicio real de la masonería contemporánea. Aunque acerca del origen y motivación real de los primeros especulativos, solo tenemos hipótesis.
Luego vendrían los mitos creados acerca de los orígenes.
Pero si busco el sentido original de la Orden, he de ir al momento en el que ésta se constituye y en todo caso, sus primeros desarrollos


Todos conocemos la novela Orgullo y prejuicio, si no se ha leído seguramente la habremos visto en alguna de las muchas versiones televisivas.
Refleja con bastante exactitud la sociedad británica de finales del XVIIl, una sociedad muy rígida, llena de convencionalismos y limitaciones a la conducta y a las ideas innovadoras.
Pues retrocedamos aun en el tiempo un poco más, a la sociedad británica de principios del siglo XVIII.

En 1714 Jorge I se convierte en Rey de Inglaterra.
En ese mismo año, las tierras de Escocia se rebelan con el propósito de llevar al trono a Jacobo Estuardo, pero la rebelión fracasa y el pretendiente abandona Escocia en 1716.

En el año 1745, Carlos Estuardo, hijo de Jacobo, el pretendiente derrotado en el levantamiento de 1714, intentó la conquista del trono, consiguiendo cierto excito.
Sin embargo, sus tropas, llamadas Jacobitas en alusión al padre del pretendiente a la corona Carlos, acabaron por ser derrotados en la batalla de Culloden en el año 1746.
Entonces, Carlos Estuardo huyó a Francia.

Con toda seguridad este fue el origen de la primera exportación de la masonería al continente europeo.
Pero la masonería era una sociedad británica para británicos, y de algún modo, era una forma de abrazar las ideas de la ilustración pero con el filtro de la idiosincrasia británica.
Revolución científica, si, pero sin despegarse de los valores morales considerados como aceptables.

Cuando pensamos en la Ilustración, nos viene a la mente nombres como Montequieu, Rouseau o Voltaire y sin embargo, el siglo XVII para Inglaterra se produjo un avance de lo que sería después en el continente el triunfo de la Razón.
Me refiero al llamado Empirismo Británico.
A Francis Becon,(1561-1626). Se le considera el creador del empirismo, en el que la experiencia y la forma en la que la percibimos, es la que determina la verdad.
La obra de personajes como Thomas Hobbes, (1588-1679); John Locke, (1632-1704); preparó a Inglaterra para recibir al espíritu de la ilustración con la base empírica nacida en su suelo.

El método masónico seria de este modo un método empírico, pues se fundamenta sobre todo en la experiencia como forma de extraer la información que el sistema le puede proporcionar al practicante en la medida en que sea capaz de percibirla.
La masonería se considera un método iniciático, no tanto porque haya heredado antiguas tradiciones, sino porque ha sido así diseñado, para que a través de la experiencia personal, cada persona pueda desarrollar un proceso de trascendencia intelectual y moral, en la medida de sus propias capacidades de comprensión.
Esta es la idea sobre la que voy a desarrollar todo el libro, la definición de la masonería, sus características y objetivos desde esta perspectiva.


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