domingo, 25 de diciembre de 2016

Cuento de los cuatro heterodoxos (ficción)


En un lugar de cualquier pais, tres personas una vez al mes, se reunen y disfrutan de una buena conversación, de un tiempo de tertulia reposada acerca de los temas que cada uno aporta.
Saben que viven en un mundo cambiante que les reta constantemente, les ha unido una inquietud similar, relacionada por el interés en comprender la realidad, comprenderse a sí mismos y la causa de las cosas en general.
Una inquietud que ha influido en el destino para que éste les hiciera confluir.
Al destino le ayudó la masonería, esa sociedad que ya dá signos de decadencia, pero que aún conserva como el Ave Fenix, capacidad para renacer si la saben resucitar.

 Despues de todo, la masonería es ese momento en el que un grupo de obreros simbólicos abren trabajos. La calidad de los trabajos determina la calidad de la masonería practiada.

Ellos se reunen al margen de cualquier Obediencia, su carta patente es el reconocimiento mutuo como masones; a la antigua usanza, no necesitan más credencial porque despues de todo, están cansados de las dinámicas que han experimentado en la masonería Obediencial.

Bezaleel es el mason con más años de experiencia, fué él quien propuso tanto a Uri como a Ur, reunirse y abrir trabajos, estudiar y charlar acerca de los temas que les fueran de interés, sin más contacto con el resto del universo masonico, no lo necesitan, están cansados de esa masonería institucional, anquilosada, aburrida, conflictiva y en ocasiones, admitámoslo, sectaria.

Pero les gusta la masonería, les gusta reflexionar individualmente o en grupo acerca del simbolismo que la masonería les proporciona, desarrollar los valores humanistas y morales que estos simbolos transmiten.
Aholiab es el último miembro de ese minúsculo taller, le costó tomar la decisión de participar, había pasado por tres logias en dos Obediencias distintas, había tomado ya la decisión de no tener nada más que ver con la Orden, pero empatizaba con dos de los tres miembros de ese pequeño nucleo masonico independiente.

Una vez al més se reunen y abren trabajos, carecen de reconocimientos y no los buscan, abren trabajos y se entregan al Rito. 
Lo disfrutan, lo respiran, lo viven sin condicionamientos, desarrollan diálogos tranquilos, nada externo les provoca tensión, no tienen ambiciones masonicas para las cuales la logia no es más que un lugar de paso a sus ambiciones. 
Estan solos en su pequeño y aislado taller pero no necesitan otra compañía. Solos ante sí mismos ¿Para qué más?

La masonería les ha decepcionado y no lo ocultan, pero la masonería que ellos practican es la que buscaban, por eso optaron por trabajarla al margen del resto de mundo masonico.

En ocasiones debaten si deben o no iniciar a profanos, tampoco están muy dispuestos a afiliar a cualquiera.
-Si estamos bien así-suele decir Uri-, no nos compliquemos las vida-.
Esta opinión suele generar algo de debate, que se suele también, cerrar con la opinión general de que hay que ser selectivos, muy selectivos.
 -Podemos ser todo lo selectivos que queramos-apostilla Aholiab-, nadie nos impone modelo alguno.
-Somos los únicos dueños de nuestro taller.

Todos los meses cierran sus trabajos con la armonía deseable, saben que los trabajos masonicos deben ser disfrutables, conscientes de que no van a arreglar los problemas del mundo, se conforman con comprenderlos. ¿Qué sentido tiene crear tensiones ideologicas entre ellos?

Todos los meses cuatro masones abren trabajos y son orgullosamente libres.



2 comentarios:

  1. Envidiable, pero realmente se puede ser masón sin mandil? Se puede ser constante en los trabajos y rituales sin la indicación iniciatica? De una forma u otra se termina transmitiendo el conocimiento y la filosofía de vida con tus semejantes.

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  2. Saludos Jesus Manuel.
    Nunca me ha gustado esa expresión de "mason sin mandil", entiendo que se és masón cuando uno es admitido en la masonería y va conociendo sus simbolos y mitologemas.
    Ocurre que yo entiendo que lo iniciatico, el valor e importancia que se le otorga está actualmente muy sobredimensionado, al menos en cuanto a método de extracción de conocimiento objetivo, en ese sentido la psiquiatría, la neurociencia, la sociología, antopología, historia, medicina, etc, aportan al ser humano contemporaneo una base de conocimientos sobre los las personas puedan extraer una información positiva de si mismo y de su entorno.
    Lo iniciatico como se entiende desde los tiempos antiguos, en la atualidad, debe repensarse.
    Finalmente como dices, el ser humano acaba accediendo a la información que busca.
    El método masónico y su universo simbolico, ofrece herramientas de reflexión e introspección que se mantienen validas en el tiempo, porque el psiquismo humano es el mismo hoy que hace siglos, aunque ya no respode igual a los mismos estimulos.

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