domingo, 25 de septiembre de 2016

Camino a la realidad

Las versiones legendarias y míticas acerca de la antigüedad y origen de la masonería, se desmotan cuando a la masonería se le aplica el método histórico-critico.
Estamos en el siglo XXI y vivimos en un mundo cínico y descreído en donde en ocasiones, ni siquiera los hechos objetivos son fáciles de admitir.
Lo que hace que tengamos que elegir a quien nos dirigimos, bien a esa masa de gentes que necesitan  historias de caballeros medievales y de conocimientos antiguos que están por descubrir o bien,  a aquellos que buscan tener un conocimiento cabal de las cosas.

A veces nos olvidamos que Internet ha aumentado la visibilidad de todo en general y sobre todo de la masonería,  nuestra Orden está siendo observada y puede ser analizada objetivamente no solo por masones sino también por  profanos a la masonería.
Hubo un tiempo en el que el mito explicó la historia,  así el ser humano se explicaba mejor a si mismo y al universo en el que estaba, el mito  además tenía la lógica de su tiempo y era aceptable como razonamiento.

Ocurrió algo en el siglo XIX que fue de algún modo continuidad de lo que ya en comenzó en el XVII Y XVIII  con Descartes, Newton, Leibniz, Halley, etc.  Es que a partir de la aportación de Darwin en cuanto a la teoría de las especies, las explicaciones de la historia basadas en el mito empiezan a ser miradas con recelo, la historia de la creación del ser humano por parte de un Dios, que ya era algo que perdía fuerza, aumenta su declive.
El mito acaba siendo considerado como una invención malintencionada de las religiones.

Por contra, renacen como respuesta quizá al descrédito de la religión tradicional, creencias esotéricas, herméticas, se importa la espiritualidad oriental, en definitiva, se busca una Verdad sustitutoria a la Verdad de un cristianismo ya en decadencia. (A los maestros masones ésto les sonará a algo).

Unos buscarán esa verdad en la ciencia y otros en un esfuerzo compulsivo de encontrar esa Verdad perdida.
Es ahí cuando emergen figuras como Blavatsky, verdadera recodificadora del esoterismo occidental, mérito que luego más tarde le arrebataría Papus.
Después  en los inicios del siglo XX  vendrá Guenón entre otros pero fundamentalmente él, a reinar en el universo esotérico occidental, esoterismo que es, después de todo, un producto más de la época del Romanticismo Europeo.
Otros no entrarán en el camino fantasmagórico del esoterismo y confiarán en la ciencia, despreciando la religión y los elementos útiles de la misma como son los mitos, no como narración histórica, sino más bien como la forma en la que el ser humano narra su ubicación y sentido en el universo.  Porque el ser humano ha buscado desde que tiene consciencia de sí mismo, su propio sentido relacionado siempre con su origen.

Hay dos modos entonces de buscar ese sentido, el cognoscitivo y el místico, (1)
En este sentido, Levy-Strauss en el libro El pensamiento salvaje, habla del pensamiento científico y del pensamiento salvaje, ambos son complejos aunque el pensamiento salvaje a partir de los acontecimientos crea una estructura y el pensamiento científico parte de una estructura para crear acontecimientos.

En relación con la masonería y sabiendo la influencia de la Royal Society en el nacimiento de la masonería Moderna, uno se pregunta el por qué gente con intereses científicos crearon un sistema simbólico y mítico.
El mito tendría que ver con el esfuerzo humano para acceder al pensamiento abstracto, se proyecta hacia un anhelo humano no necesariamente consciente y refleja la personalidad de los pueblos que lo sostienen.
"...El mito es la formulación colectiva de un proceso simbólico arquetípico, que aparece adaptado a la visión del mundo y de la realidad de cada pueblo..." (2)
De algún modo los creadores de la Gran Logia de Londres en 1717, se dieron cuenta de la importancia antropológica del mito y lo integraron en un sistema simbólico sencillo, las cosas se complicarán más adelante sobre todo tras la incorporación de la leyenda de Hiram.
Pero se dieron cuenta de la importancia del pensamiento simbólico, aunque eliminaron del mito su intento de ser una narración histórica.
Por contra, este esfuerzo de la modernidad fue socavado por dos corrientes, la de los Antiguos y la caballeresca que en ambos casos, reivindicaban esa función del mito como narración histórica.

Toda narración mítica es un grupo de objetos simbólicos que tienen que individualizarse dentro de la narración mítica, en este sentido encontramos en el método masónico una semejanza, pues el  método masonico a través de su ritualidad expone mitologemas que contienen símbolos que han de ser individualizados, la masonería es pues mítica, pero ordena racionalmente la narración y cuando deja de establecer un orden racional se aleja de su propio paradigma.

También Levi-Strauss en Mito y significado (3) escribe en el capítulo de Pensamiento primitivo y mente civilizada, los pueblos que consideramos menos "civilizados"  y que Levy-Strauss considera como pueblos "agrafos", no son menos intelectuales a la hora de explicar su realidad, su mundo y los acontecimientos que les ocurren.
Que el lenguaje sea simbólico no significa que no tenga sentido, un sentido trascendente para ese pueblo y un conocimiento que se transmite generación a generación.

El desprecio que el pensamiento racional siente por el pensamiento salvaje no lo hace mejor, ya que el pensamiento científico parte de una estructura de pensamiento no simbólico  para poder  explicar los acontecimientos, pero al hacerlo los separa de las necesidades humanas, como si el ser humano y los acontecimientos fueran cosas distintas.
Es como el experto en economía que  habla de crecimiento económico y le satisface,  crea una realidad a partir de una estructura, lo que importa es la economía en cuanto a cifras.
Pero el pueblo puede sentir que la explicación del experto en la economía no le convence, porque su realidad esta basada en acontecimientos sensibles y estos acontecimientos crean la realidad.
El pensamiento salvaje empieza desde la experiencia sensible para crear la estructura  y el pensamiento científico parte de la experiencia intelectual y divide los acontecimientos para observarlos desde la estructura que le sirve de método de análisis.

La propuesta de la masonería moderna, fue un intento de hacer comprensible la percepción de la realidad,  desde una racionalidad que no descuida la experiencia sensible.
Pero como podemos leer también en el libro de Mito y significado, cada sociedad va a desarrollar la percepción de la realidad que mejor vaya con sus necesidades. De este modo nuestras necesidades supeditan nuestra capacidad de percepción de lo real.

Ocurre algo similar con la percepción de la realidad a partir de una ideología política o doctrina religiosa, porque ambas son estructuras que va a analizar las experiencias aisladas a partir de las estructuras de pensamiento que las ideologías o doctrinas construyen.
El pensamiento sensible (simbólico) es el contrapunto a la construcción de la realidad desde la estructura y se sostiene creando y conservando mitos.










(1)  Sentido antropológico del mito 
2 Mitos y Jung 
(3) Mito y significado 

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