jueves, 14 de enero de 2016

Mozart y el misterio de la misa para difuntos





El mundo de los Misterios tiene sus mitos y se recrea en ellos, es más, le desagrada enormemente que venga a alguien a resolver enigmas,  que para eso lo son.
Mozart era un gran músico,  pero eso a los aficionados a los Misterios les importa poco.
Al ser Mozart masón y considerando esa aureola de misterio y las muchas leyendas acerca de la masonería y sus supuestos misterios, Mozart no podía dejar de formar parte del panteón de los misteriosos. Sobre todo cuando su Opera La Flauta Mágica se ha convertido en una obra masonica más por el deseo del mundo de los misterios y de los masones más fantasiosos. La fLauta Mágica es masonica por dogma de fe.

Uno de los capitulos más misteriosos de la vida de Mozart, es el extraño personaje que de forma anonima le encargó un Requiem.  Ya hace mucho tiempo que ese misterio quedó desvelado, sin emabrgo el mundo de los misterios es tenaz y no presta atención a lo que no le agrada escuchar.

El personaje extraño que visitó a Mozart para realziarle el encargo, fue un envado del Conde Walsegg Stuppach, un aristocrata que encargaba obras  que luego hacía pasar como obras propias, la muerte de Mozart dejó el Requiem inacabado, su esposa con el fin de no tener que devolver el dinero adelantado, encargó a Leopold Eybler y F. X. Süsmayr  la terminación de la obra.
En Diciembre de 1793, el Conde Walsegg dirigió la obra atribuyendose la autoría a si mismo.
Conde Walsegg

En los enlaces del final de la entrada teneis más información.


Posiblemente esta aclaración no sirva para mucho, la leyenda y el misterio siempre siempre es más atractivo que la realidad, pero a quienes prefieran la rudeza de los hechos tal cual son, les encantará saber la verdad porque ella realmente nos hace más libres.










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Para saber más:
Biografía de Mozart
El Requiem y la disputa de autenticidad
Franz Von Walsegg

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